miércoles, 8 de octubre de 2008

Fuera máscaras

Por fin alguien se digna a sacarse la máscara y decir en público lo que piensa. En el telediario del lunes, Jesús Álvarez, concursante de "Mira quién baila" que también ejerce como periodista deportivo se atrevió a decirlo claramente. Su compañera le dio la entrada a la sección deportiva con un comentario inocuo: "Ha sido una jornada extraña, con esa goleada al Atlético (por parte del Barça) y con el empate del Madrid (frente al Espanyol)". ¿Cuál fue la entrada?: "Sí, no ha sido una buena jornada para los equipos españoles".
Lo cierto es que el Barón vio ese telediario y realmente no notó nada extraño hasta que leyó que el comentario se había convertido en noticia en los periódicos, y piensa como Jesús Álvarez: ¡¡Abajo los equipos españoles!! (aunque, si el Español no es español, ¿qué carallo es?)

martes, 7 de octubre de 2008

La selección natural

Dicen que la naturaleza es sabia, pero no es cierto. Si lo fuese, no habría permitido que el Homo Sapiens sobreviviese como especie gracias a su intelecto. Ahí se acabó la historia de la Tierra y empezó la del hombre. De entonces a ahora, una huida hacia adelante, un callejón sin salida en el que, cada vez de forma más acelerada, constreñimos a los demás seres vivientes a sobrevivir en reductos de naturaleza que acabarán convertidos en parques zoológicos de lujo. Ni siquiera criaturas como ésta, tan tiernas y, supuestamente, tan bien adaptadas (puede ver en la oscuridad y girar su cabeza 180 grados, como los tanques de EEUU en Irak) existirán ya, así que pasen unos pocos años. Salve, humilde tarsero. Mala época te ha tocado vivir.

lunes, 6 de octubre de 2008

Despertarse en la noche borrascosa

Las contras se abrieron y allí estaba ella, con su traje oscuro y sus churretes de cristal. El anticiclón ha abandonado Compostela para emigrar al sur.
Demos la bienvenida al primero de los sucesivos frentes borrascosos que vendrán a visitarnos de aquí en adelante, durante los próximos meses, con puntualidad británica, unos más efusivos, otros más tímidos, cada uno con su personalidad.
Si es cierto que Europa es nuestra casa común, Galicia es la portería: por aquí pasan todos los visitantes; algunos llegan hasta el fondo, otros sólo vienen a dejan un paquete; algunos vienen a dar un recado y se marchan, otros son los típicos que no se van nunca y que hay que acabar echando con indirectas y sortilegios. Pero esto es la salsa estacional de la vida.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Para que no se diga que todo es guerra

Un fragmento de Placebo 5, escrito al tiempo que se desencadenaba esa guerra sin cuartel:

"Abre los ojos. La silla es demasiado cómoda y está cansada. La maldita regla. Ya va para el cuarto día y todavía le está dando la lata. Se levanta mientras recuerda el sueño. Tendrá que preguntarle a Casimiro. Casimiro, el camarero de la cafetería de la facultad, es un fanático de Freud. Se sabe de memoria La interpretación de los sueños. No ha estudiado psicología pero sabe más que ningún psicólogo que haya conocido. Es su confidente, con su calvita brillante y sus ojos saltones. Seguro que él le puede dar alguna pista acerca del significado. ¿Un huevo? Abre la puerta del armarito del cuarto de baño y coge un sobre de Espidifén. Lo prepara en la cocina. Se lo bebe y vuelve a sentarse frente al ordenador.

No hay futuro

No hay futuro

No hay futuro

No hay futuro. Es increíble lo que puede conseguir un simple signo de puntuación. La diferencia insalvable entre la esperanza y la resignación. Un No hay futuro abierto, condicional, dependiente. Un No hay futuro. tajante, radical, definitivo. No hay futuro. para Claudio, pagado de sí mismo pero tan ingenuo al mismo tiempo. Siempre envidió su carisma, pero despreció la poca profundidad de sus afirmaciones, el poco calado de sus opiniones. Juan Carlos siempre duda. Con él, nunca se sabe. Con él es un No hay futuro sin signo de puntuación. Tampoco lo hay, pero el final está abierto. ¿A dónde vamos?

Cierra los ojos y quiere volver a soñar. Ya ha pasado lo peor. Ya ha puesto el huevo. Quiere incubarlo. Cierra los ojos y se fuerza a pensar en él. Como hacía de pequeña con Los Simpson. Le gustaban tanto que siempre se acostaba pensando en lo que disfrutaría si lograra soñar con aquellos personajes amarillos. Si deseas con todas tus fuerzas soñar con algo, lo acabarás consiguiendo, le había dicho su padre. Pero no le había advertido de los peligros. Una noche, después de muchos días de intentarlo, lo logró. Soñó que asistía con los Simpson a una cena de Acción de Gracias. Homer le daba asco, Burt era insoportable y Marge era una histérica. Y Lisa, su adorada Lisa, resultó ser una repelente que no paró de meterse con ella todo el tiempo que duró la cena. Para colmo, el pavo era de plástico. Nunca más volvió a soñar con los Simpson, ni volvió a verlos en la televisión, ni volvió a desear soñar nunca con ningún personaje de ficción. Y ahora desea soñar, otra vez, con ese huevo que tanto esfuerzo le costó poner en un sueño anterior. No tiene sentido. Mantiene los ojos cerrados. Quiere incubar ese huevo, ver qué o quién rompe el cascarón y se asoma como un polluelo a la vida. Desea que sea un ser humano. El primer ser humano nacido de un huevo de verdad. Un huevo de mujer, con su yema y su clara.

No hay futuro"

Parte de guerra de las 00:00. Último parte de guerra.

Hoy, desarmado ese ejército de 50.000 palabras, sólo quedan 200 páginas que, desde esta atalaya de Aldán, se contemplan a sí mismas e imploran que alguien más que su autor les haga, algún día, un poco de caso.
La guerra ha sido larga; el desgaste, infinito; las víctimas, numerosas; los daños, cuantiosos.
Ahora, "andando poquito a poco", llega el momento de la reconstrucción, del maquillaje, de encalar el producto final y darle un aspecto aseado y pulcro, coherente. Si es que eso es posible.
Dentro de poco, estos hechos que aquí se han contado pasarán al olvido, y sólo quedará el fruto maduro, crecido de la sangre derramada. Y ese fruto pronto se pudridrá, y pasará, a su vez, al olvido, y así ad nauseam, porque la vanidad no conoce límites, y por eso hay arte, ensayo y cine de arte y ensayo, pero solo perduran en la memoria Mortadelo y Rosebud.
Aun así, el Barón agradece las muestras de apoyo y solidaridad recibidas durante estos días de sudor y lágrimas por parte de sus visitantes. Mañana, al sol de Barra, promete acordarse de todos ellos y darse un chapuzón en su honor.
¡Gracias!

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Un cadáver no exquisito

Por petición de uno de sus invitados (y en relación con el texto hoy publicado en su blog) el Barón ofrece a sus lectores uno de los fragmentos caídos en esta semana trágica de Aldán:

Pero ¿es relevante para la democracia el tema de la verdad? Según Rorty, no. La política democrática es compatible con la negación de las premisas universalistas. Rorty concuerda con Habermas en su reproche a Foucault: “Es la exaltación de un tipo de libertad imposible, inexpresable, ‘sublime’ –un tipo de libertad no constituido por el poder- lo que impide que Foucault pueda reconocer los éxitos de los reformadores y comprometerse con una reflexión política seria sobre las posibilidades que se abren para la democracia del estado del bienestar” (ob. cit.: 82), pero, en cambio, rechaza las razones de Habermas, porque considera agotados los términos weberianos modernidad y racionalidad, y la esperanza de que la filosofía pueda estar por encima de la política. El concepto kantiano de obligación incondicional, retomado por Habermas, ya era, por otra parte, rechazado por Dewey, para quien todas las obligaciones eran condicionales y situacionales.


En suma, que es probable que esta guerra sirva para aliviar a los futuros lectores del Barón de un ladrillo insoportable.

Parte de guerra de las 12:30

La masacre es imparable. En una mañana han caído más de 2o.000 palabras. Gran parte de la 2ª columna y todo un batallón de la 3ª.
Aun así, sigue siendo necesario eliminar buena parte de la 1ª columna.
Después, habrá que recomponer el campo de batalla, que supondrá un trabajo ímprobo.
Esperemos que todo esto tenga algún sentido.