viernes, 6 de agosto de 2010

Síntomas de estulticia globalizada 1

Año 2003: Sadam Hussein poseía armas de destrucción masiva con las que planeaba conquistar el mundo, lo que llevó a una coalición internacional a invadir el país y bañarlo en sangre para después reconocer, sin pudor y ante el mundo, que se habían equivocado, ops, lo sentimos, pero ya que estamos nos quedamos y vamos a ver qué hacemos con estos pozos de petróleo.

Año 2010: Mahmud Ahmadineyad y Kim Jong Il están planeando construir un arsenal nuclear para acabar con el estado de Israel (como mínimo) y, quizás, conquistar el mundo. "Debemos impedirlo", es el consejo que nos da el gobierno del estado que nos avisó de los planes de Sadam Hussein, y que, además, es el único en la historia que ha utilizado las armas nucleares, hace 65 años. Quien quiera que guarde 220.000 minutos de silencio: para parar esto no hacen falta palabras.

Test de inteligencia: a) Me creo lo que me dice el gobierno de los EEUU, b) No me creo lo que me dice el gobierno de los EEUU.

Solución: a) Soy gilipollas. b) Tengo que hacer algo.
"El conciudadano indigente es por naturaleza cienciológica y principio de autoconservación un Antidecretazos".

"La indigencia; vigente en Pontevedra-Galicia; personal-socialmente se asume pero (incomprensiblemente)".
Se adjunta ilustración del anverso de la obra de sociología humana natural "El conciudadano indigente", última del autor Ex. P. J.?


Todo aquello que mueve a risa proviene de una incomprensión de fondo, del desconocimiento de los humores viscerales que fluyen alrededor de la desesperación. Ésta es una época de desesperación. Ésto es una muestra: la vista de una terraza que en nada se parece a la que el Conciudadano-indigente visita cada día para reclamar algo de atención por parte de los individuos que, muchos dicen, conformamos una sociedad, e incluso algunos se atreven a llamar democrática.

martes, 27 de julio de 2010

Salir por la puerta y atravesar el prado fresco de la mañana. Cruzar la avenida, subir escaleras, bajar escaleras y olvidarse del perenne soniquete del tráfico, envuelto en el rumor de los arces y los abetos. Descender hasta el regato y correr a su lado, escuchando sus efímeros secretos en volandas. Absorber el aroma de la hierba luisa y caminar bajo la sombra de carballos altos como su edad. Cruzar otra calle y rodear el estanque de los patos y las carpas. Seguir el curso de la corriente con cuidado de no tropezar con la pared de hortensias. Echar una ojeada a la arquitectura modernista, a nuestra derecha, y proseguir hasta volver a cruzar la calle. Disipar la vista en el verde esmeralda surcado por ocres caminos, envidiado por los aspersores, que amagan con acompañarte, y llorado por los sauces. Afluir con nuestro torrente al río mayor y seguir junto a los dos, hasta cruzar el puente de piedra. Adentrarse en la foresta que recubre el río como una galería de mocárabes. Escuchar el sonido de la corriente esquivando las rocas y acariciando la vegetación de las orillas. Cruzar una vez, dos veces, tres veces, jugueteando con los meandros. Abandonar el curso de agua y acometer la empinada senda hacia la otra carballeira. Saludar a los escasos viandantes que bajan por el camino, buenos días, buenos días. Empaparse de la sombra matinal de los carballos, gruesos como su edad. ¿Un paseo dominical? No. Has llegado a tu puesto de trabajo. No son imaginaciones tuyas. Has escogido un camino adecuado para empezar la semana de buen humor.

jueves, 22 de julio de 2010

John Steinsleger nos brinda una interesante Carta al padre en La Jornada, de México.

jueves, 15 de julio de 2010

Adiós a la tranquilidad en los aviones. Ya está en marcha el engranaje "Politono hortera con sonido a bólido de Fernando Alonso" + "Conversación a gritos Sí estoy en el el avión, todo va bien, parece que vuela". A las cuevas todo dios.