viernes, 16 de noviembre de 2007
Música para corazones incendiados
El argumento arranca de un arrebato de furia conjunta, de un gesto de inclemencia de los protagonistas hacia su propia vida, para desparramarse a lo largo de las páginas en una sucesión de acontecimientos absurdos, ridículos, de movimientos imparables hacia el abismo. No hay asomo de piedad, las pocas posibilidades de rectificación que se van sucediendo en las descarriladas vidas de Paul y Elaine son desbaratadas por ellos mismos, alienados, una tras otra, hasta el estallido final.
El regusto es bien amargo, pero cada frase supura ironía y es un arma contra la autocomplacencia de nuestro querido primer mundo. No hay escapatoria. Los personajes más felices del libro provocan sonrojo, de estúpidos que son. Y alguno hasta oculta inquietudes y se desdobla en más de una dimensión.
Los personajes más tristes, los protagonistas, Paul y Elaine, agonizan en su propia frustración, y arrastran a sus hijos por la senda del desastre.
A. M. Homes, el Barón también te ama a ti.
viernes, 9 de noviembre de 2007
La alegría de vivir
“Más de una vez ha pasado por mi imaginación el pensar si todos, sin excepción de clases, sentimos la misma alegría de vivir. La cuestión, excesivamente compleja, tiene sus pros y sus contras. En principio creo que, por lo menos en la infancia, hay un gran porcentaje en favor de la supuesta alegría, porque en esa edad ¿quién tiene la necesaria reflexión para meditar sobre la cuestión? Sin embargo, los mismos niños a veces reflexionan y ven el contraste entre los ricos y los pobres. ¡Cuántas veces he presenciado esa exploración que los niños proletarios hacen en un momento de lucidez reflexiva de sus compañeros muchas veces burgueses! Su mirada se fija ya en sus juguetes, ya en su indumentaria, en su calzado, en fin, en infinidad de cosas para ellos vedadas. No obstante, toda esta amargura no dura más que esos breves momentos que duran en él todas sus doradas ilusiones.
Desde luego para los que tenemos que ver todos los días esa diferencia en su vivir, tiene que hacer en nosotros el efecto de un reactivo que nos mueva a hacer algo por evitar injusticia de tanta magnitud.
Desde el punto de vista humano, que es el único donde deben mirarse las cosas humanas, no puede haber injusticia mayor que la de dividir desde la infancia a los hombres, división que resulta más injusta, por ser los trabajadores, que todo lo producen, los que ocupen el último lugar en la escala en que se hace figurar.
Esa primera división que los niños no llegan a comprender se acentúa con caracteres perfectamente marcados en el adulto…
No obstante hoy parece despierta de su aletargamiento y al fin parece que nuestros trabajadores se incorporan a filas dispuestos a hacer valer sus derechos. Pero ciertamente para que la alegría de vivir sea igualmente sentida en todos los hombres, hoy más que nunca, es necesario que todos nos agrupemos en torno de nuestras aspiraciones... Contra la escuela única y laica se han dirigido los cañones de grueso calibre, porque ahí es donde está la raíz que ha de dar origen a la liberación completa, ya que en la escuela única no puede haber privilegios; pero junto a la capacitación cultural tiene que estar la acción constante para que esa alegría no pueda desaparecer nunca de los hogares proletarios. O más bien dicho, traerla, porque no existe".
Fragmentos del artículo "La alegría de vivir", firmado por Herminio Barreiro Calvete, maestro represaliado, y publicado por el semanario socialista La Hora, hacia 1935 o 1936. Fue reproducido(folios 51 y 52) como prueba acusatoria de "adhesión a la rebelión" en el expediente de depuración del autor, que conllevó, además, una pena de cuatro años de prisión y la imposibilidad de ejercer el magisterio hasta 1974.
La desvergüenza de una justicia ilegítima no puede ser paliada ni siquiera con una ley que anule las sentencias franquistas: todo la dictadura fue ilegítima (no solo sus sentencias), desde el principio hasta el final. Los rebeldes acusaban entonces de "adhesión a la rebelión", como sus hijos (ilegítimos) políticos, antidemócratas de vocación, se atreven ahora a hablar de democracia, y a tachar de antidemócratas a otras fuerzas políticas.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Tectónica
El primer límite hace que el magma fluya hasta la superficie y solidifique una dorsal de separación entre las placas, que ya nunca volverán a ser las mismas. También puede producirse una gigantesca grieta que nada puede rellenar.
El segundo límite hace que dos placas choquen, pero hay dos formas básicas resultantes: orogenia y subducción. En la primera, ambas placas (continentales) luchan por la primacía, y dan lugar a la formación de grandes cordilleras. En la segunda, una de las placas (la oceánica) opta por plegarse a la otra, y vuelve a las profundidades, y a fundirse en el magma primigenio.
El tercer límite hace que entre dos placas se acumule una inmensa energía potencial, que es liberada cuando no es posible aguantar más la tesión. Entonces sobrevienen los terremotos.
Todo individuo (e incluso todo cuerpo social) tiene límites de convergencia y divergencia a su alrededor. Son procesos paulatinos, graduales, delimitables en el espacio y perceptibles en el tiempo. Distanciamiento, acercamiento, barreras y grietas, espacios en común, materia nueva que surge del fondo del abismo.
El peligro, como en la tectónica de placas, está en lo impredecible de los límites transformantes.
viernes, 26 de octubre de 2007
Sociedad del espectáculo III
Sociedad del espectáculo II
No había cámaras.
Y que haya gente que sigue creyendo en un dios bondadoso...
jueves, 25 de octubre de 2007
Sociedad del espectáculo
La víctima de una sociedad enferma convertida en verdugo. La víctima real de la agresión. El testigo. La película, visionada por millones de personas.
Desde entonces, apariciones televisivas del agresor, encarnando a la perfección a su personaje. Los juzgados rodeados de flashes y periodistas. La víctima, oculta bajo el pixelado. La jueza que lo liberó en primera instancia, convertida en cómplice de la agresión. La fiscalía que interviene para enderezarlo. Para hacernos creer que así podemos sentirnos más seguros.
Lo que no entra en cámara no ha sucedido. Las protestas de algunos por la pasividad del testigo, y el testigo que se rebela aduciendo que la escena en que socorre a la víctima no ha sido emitida por los medios. No se conforma con el papel secundario. O pretende resarcirse de la cobardía que le atenazó, y que atenazaría a cualquiera, por mucho que digan.
Los medios construyen la realidad a medida de una sociedad ávida de espectáculos en vivo. Los medios nos construyen. Y las personas nos convertimos en personajes del drama cotidiano de un mundo que se consume a sí mismo, como el oso hormiguero de Yellow Submarine.
Todo es tan patético...
martes, 23 de octubre de 2007
Las olas
Serán fuentes de energía renovable, pero, ¿qué pasa con la energía que muchos buscan en la contemplación de nuestras hermanas azules?
Será así porque así lo queremos todos, haciendo o dejando hacer...